En el marco de un panel realizado en la UNNE sobre los 100 años de la reforma Universitaria de 1918, Rectores de Universidades de Argentina, Brasil y Paraguay coincidieron en la necesidad defender la autonomía de las instituciones universitarias y el rol de la Universidad pública frente a tendencias que promueven la privatización de la Educación Superior y ajustes en la inversión estatal. Instaron a lograr una real integración de la Educación Superior en América Latina.

El Panel de Rectores y Rectoras “Miradas y desafío de la Educación Superior latinoamericana” se llevó a cabo en el marco de la Jornada “La Reforma del 18 en la Universidad Argentina y Latinoamericana” que tuvo como sede a la Universidad Nacional del Nordeste, con diversas actividades realizadas en el Campus Resistencia, con presencia de académicos nacionales e internacionales.

El Panel  contó con la disertación de la profesora Berenice Quinziani Jordão, Rectora de la Universidad Estadual de Londrina y presidente de la Zicosur Universitaria; el doctor Mariano Adolfo Pacher Morel, Rector de la Universidad Nacional de Canindeyú (Paraguay); y vicepresidente de la Zicosur Universitaria; y el ingeniero Flavio Flama, Rector de la Universidad Nacional de Catamarca y presidente del Grupo de Universidades del Norte Grande Argentino.

El cierre del Panel estuvo a cargo de la Rectora de la UNNE y representante de AUGM, profesora María Delfina Veiravé. Los Rectores y Rectoras destacaron la notoria incidencia del proceso reformista de 1918 no sólo en Argentina sino también en toda Latinoamérica, para el logro de una universidad pública, gratuita, inclusiva y vinculada con la sociedad. Pero también trazaron desafíos actuales y futuros, y en ese sentido coincidieron en la necesidad de lograr una integración regional de las universidades de Latinoamérica, para que la proximidad física territorial se transforme además en una proximidad de acciones cooperativas para lograr transformaciones sociales necesarias.

En especial refirieron a tendencias en países de la región que avanzar hacia favorecer una privatización de la Educación Superior, en desmedro de las universidades públicas que aportan calidad al sistema educativo, además del rol que cumplen como institución imbuida de las realidades y necesidades sociales. Asimismo, expusieron preocupación hacia corrientes de pensamiento que consideran excesivo el gasto universitario y apuntan hacia un ajuste en el presupuesto de la Educación Superior y un control del ingreso gratuito e irrestricto.

La Rectora Berenice Quinziani Jordão, de la Universidad Estadual de Londrina y presidente de la Zicosur Universitaria; sostuvo que las universidades tienen un papel clave para el desarrollo de las sociedades locales y de la región latinoamericana. Indicó que la reforma de 1918 de Argentina, que se expandió a todo Latinoamérica, posicionó a la Universidad como un bien público y un deber del Estado, y se preguntó “¿Hasta qué punto se está cumpliendo ello?” en relación a lo que consideró una creciente presión hacia la mercantilización de la Educación Superior, así como acciones de algunos Gobiernos nacionales que dejan entrever el financiamiento universitario como un gasto más que una inversión. Hizo un repaso de datos sobre la Educación Superior en Brasil, y destacó que en su país el 87% de las instituciones son privadas, y entre las instituciones públicas sólo el 8% son universidades públicas, pero las universidades públicas concentran el 53% de los estudiantes y el 90% de la investigación que se hace en  el país. Las universidades públicas además son las que ofrecen una mayor cantidad de carreras, las que cuentan con mayor proporción de docentes con títulos de doctorado, la mayor matrícula de estudiantes extranjeros, y una mayor calidad en la enseñanza. Pero sostuvo que se experimenta en los últimos años un incremento de la matricula de estudiantes en instituciones privadas, y un crecimiento de la educación a distancia como modalidad en la enseñanza privada.

Indicó que se habla que el gasto por alumnos de la universidad pública es hasta cinco veces mayor que el gasto por alumno de la universidad privada, pero aclaró que “las universidades privadas no hacen investigación, extensión, no brindan servicios a la sociedad, no cuentan con plantel docente de máxima formación ni con calidad educativa acreditada”. Sostuvo que estas corrientes que hacen ver a la universidad pública como un gasto se observan con fuerza en Brasil pero también en otros países de la región. Instó como otros desafíos a flexibilizar currículos aportando calidad a los contenidos; mejorar la pertinencia del vínculos con la sociedad; fortalecer la articulación con el Nivel Medio para mejorar la  calidad general de la educación; disminuir las brechas de acceso a la universidad en el interior de los territorios de los países de América Latina; y avanzar hacia una real adaptación a las modernas tecnologías.